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miércoles, 15 de junio de 2011

El éxito se compra

El diario As ha publicado las cifras del reparto de los derechos de televisión en la Premier League, algo que no es habitual ver en los medios españoles. Y sí, como era de esperar, la comparación con la presunta "Mejor Liga del Mundo" es vergonzosa: la diferencia entre United y Blackpool es de 24 millones de euros, mientras que entre el FC Barcelona y la Real Sociedad es de 128.

Hemos leído una y mil veces las excelencias del vigente campeón de Europa, cómo su cantera produce jugadores y que su apuesta genera unos dividendos traducidos en forma de cuentas saneadas (!) y plantilla competitiva (y de la casa). Nada más lejos de la realidad, porque si bien sí juegan al nivel que todos hemos visto, la poesía desaparece cuando hurgamos en la tierra que nutre el invento.

Para empezar, aunque dispongan de una cantera prodigiosa, no pierden esos jugadores gracias a poder pagar salarios desproporcionados con el resto de equipos europeos: son profesionales a fin de cuentas, y por mucho que los colores tiren, la remuneración es un factor determinante en el equilibrio financiero de un club. ¿Alguien se cree de verdad que Messi no hubiera hecho las maletas a pastos más verdes si no le pagasen la fortuna que le están pagando? Y a los que digan que Piqué, Cesc y Arteta hicieron las maletas, expliquémosles que no fue por causas económicas, sino por una cuestión deportiva ya que no tenían sitio en el Barça de aquel momento.

Más grave aún, las desigualdades económicas derivadas del reparto televisivo les permite saquear plantillas de equipos rivales en la Liga: Alves, Villa, Milito, Keita, Adriano... ¿Rossi? Y no es de ahora, porque muchos recordamos el 'caso Rivaldo', que desactivó a un rival directo en la lucha por la Liga. Obviamente, si no eres Madrid o Barça eres vendedor forzoso por lo inviable del modelo actual de Liga.

Ni siquiera su modelo de juego es original, el mérito real es la acumulación de talento en todas las líneas, desarrollado en gran parte en la Masía, mantenido por alicientes económicos y con éxito deportivo garantizado casi al cien por cien desde el momento en que el expolio a los rivales nacionales les permite una competición sin sobresaltos.

Ganar la Champions también ha sido fruto de la ventaja producida en el reparto doméstico ya que, como se ha razonado, es un destino muy apetecible en lo deportivo pero, sobre todo, en lo económico. Ningún equipo inglés ingresa ni la mitad que el Barça, por lo que pueden fichar a quien quieran porque disponen de más medios para ello y con mucho menos control.

El otro gran beneficiado también practica el expolio, incluso es peor porque ni siquiera ofrecen un espectáculo agradable y no desarrollan talento propio, ahí sí que tiran de chequera. Y la culpa no es sólo de ellos porque, para que se beneficien, otros han tenido que votar a favor de ser robados. Hay quienes parecen que se han acostumbrado a ser cooperadores necesarios, pero lo que no se sabe es qué obtienen los más despojados. Y dan ganas de pensar muy mal.

lunes, 14 de marzo de 2011

La caja de Pandora

La mitología griega cuenta la historia de cómo los hombres y los dioses se separaron, de cómo Prometeo urdió un engaño para que los dioses recibieran sólo los huesos de los sacrificios, quedándose carne y vísceras. Esto enfadó sobremanera a Zeus, y la venganza llegó en forma de mujer (ministras prescindibles, a mí no me miren, busquen al autor del mito). Quedémonos con la versión que relata cómo Zeus regaló a Pandora, la Eva olímpica, esposa de Prometeo, una caja, con la advertencia de que no debía abrirla. Pero la curiosidad mató al gato y, al abrirla, quedaron libres todos los males del mundo. También dice una versión que cerró la caja, quedando dentro la esperanza.

Se dice... se rumorea... se publica, en resumidas cuentas, que el Real Madrid va a pedir mayor seriedad en la lucha contra el dopaje. Efectivamente, las informaciones sobre los controles antidóping en el fútbol español dejan mucho que desear, y sería bueno que una noticia así no se viese salpicada de la típica bilis que rezuma la Liga BBVA. Pero no es así, en una postura que retrata bastante bien qué está sucediendo en nuestra sociedad: todo vale para echárselo en cara al adversario, dividiéndonos en dos bandos, en una polarización extrema. Si el Madrid reclama mejoras en los controles, es para salpicar de mugre los éxitos de los rivales, acusando tácita y no tan tácitamente -según se desprende de las reacciones- a todos aquellos que osaron vencerle.

Pero como esas insinuaciones contaminan la necesidad de una lucha real más que efectista, vamos a despojar a un sistema tramposo de las banderas y trincheras, vayamos atrás en el tiempo. No, no hace falta retroceder hasta la Antigua Grecia, bastará con buscar en las hemerotecas el pasado verano. Porque éste no es un país que sea conocido en el exterior por su deportividad, ni siquiera por la brillantez de nuestros deportistas, sino por su tolerancia con las trampas, un país que respalda a los jugadores de ventaja. ¿Qué consecuencias tuvieron las grabaciones en las que se explicaba con pelos y señales la compra de partidos que ha permitido al Hércules estar en primera división? Ninguna. Como tampoco nadie ya recuerda que hubo un amago de investigación de un partido del Levante frente al Athletic de Bilbao, o de otro del Rayo Vallecano contra Las Palmas. Por supuesto, agua de borrajas.

No, no se quiere hablar de eso -ni del dopaje- con seriedad porque abriría una caja de Pandora de la que saldrían las miserias de nuestro fútbol, las mentiras de "la mejor Liga del Mundo", lo cual repercutiría muy negativamente en las cuentas de resultados al quedar destrozada su credibilidad. Porque es la falta de credibilidad el mayor de los males. Y, como Pandora, permiten que esos males campen a sus anchas, impidiendo que la esperanza en forma de catarsis que limpie nuestro deporte, salga, quedando prisionera de sus intereses.

domingo, 20 de febrero de 2011

1984

A George Orwell, por hacer pensar



A quien le interese:

No puedo escribir mi nombre, porque ya no sé siquiera si es realmente el mío. Lo que sí puedo contaros es que trabajo en el Ministerio de la Verdad. Sí, hay muchos departamentos ahí y debo explicaros cuáles son mis obligaciones: soy responsable de la Verdad en el Fútbol.

Nuestro Gran Hermano, nuestro Glorioso Líder -Dios lo proteja- ha querido que todos los aspectos de la sociedad se controlen, se vigilen, se modelen, y la realidad no tiene por qué coincidir con la Verdad, nuestro trabajo consistía en asegurarnos que esa Verdad fuese contada e interiorizada.

¿No me creen? Ya, lo suponía, eso es porque hacemos un buen trabajo. Ya no recuerdan los tiempos en que el fútbol tenía muchas formas de jugarse, ahora sólo hay una: la del FC Barcelona. Claro que se practican varias, pero sólo la suya es tratada como "auténtica", "hermosa", "espectacular" y se le dedican frases como "el fútbol fue inventado para jugarse así". Todo lo que se aparte de ese dogma es "feo", "antifútbol", "aburrido". Claro que hay un trasfondo de verdad, porque la mentira perfecta es aquella que se adorna con un elemento cierto, recubriéndole de una capa de verosimilitud que hace que adoptemos el todo como auténtico. El Barça juega muy bien, pero tampoco hay nadie con quien realmente se pueda medir.

Pero claro, todo héroe necesita su villano, y que viniera Mourinho ha resultado un auténtico chollo. El portugués es a los medios lo que (¿cómo se llamaba la zafia esa...?) a la prensa del corazón (otro de nuestros departamentos estrella). La atención prestada al duelo en la cumbre es perfecta, el Bien y el Mal, el Yin y el Yang, Anakin Skywalker y Darth Vader...

Y todo esto no sólo distrae al público de otras preocupaciones, sino que incluso disimula las carencias en el resto de equipos. Ahora, creéis que nuestra liga es prodigiosa porque se pulverizan los mejores registros de la Historia, el juego de más calidad... claro que no se lograba esa superioridad porque el resto ofrecía una mucho mayor resistencia. Pero eso os lo hacemos pasar desapercibido, como todos los movimientos para un nuevo reparto de los derechos de TV. Sí, nos interesa la polarización y que haya dos bandos aferrándose a sus banderas.

Otra técnica elemental es la repetición hasta la saciedad de un mantra, "la mejor liga del Mundo", de forma que nadie lo ponga en duda. Ahora resulta más fácil, tener aquí a jugadores con un elevadísimo impacto mediático ayuda mucho, pero no se vayan a creer, hay bastante disidencia en esto, tenemos que perfeccionar la técnica. Lo intentamos mediante el maltrato de las transmisiones de otras ligas, poniendo grandes partidos en diferido, cuando ya se conocía el resultado, improvisábamos la programación. Al final, las escondemos en televisiones de pago, ya que hay quienes se resisten, por lo menos tratamos de minimizar los daños mientras ahogamos su mensaje.

Los medios... esas herramientas al servicio del Ministerio sin que ni siquiera los mercurios lo sepan. Alguno pensará que deben estar al tanto del plan, sobre todo, cuando se manipulan imágenes de forma tan flagrante, pero no me puedo permitir involucrar a otros, sacad vuestras propias conclusiones. Si es que a estas alturas aún os queda criterio propio.

jueves, 27 de mayo de 2010

...y por fin, Juego Limpio

Michel Platini está más cerca de conseguir que su proyecto de fútbol sostenible funcione. El paso ha sido la aprobación de las Financial Fair Play Rules, que forman parte de los 11 Valores Clave de UEFA. La principal consecuencia es que los equipos con pérdidas y/o mala gestión no podrán acceder a competiciones europeas.

No tengo un especial aprecio por el presidente del fútbol continental, pero no puedo sino quitarme el sombrero por estas medidas. Concretamente ¿qué medidas? Aun no se han publicado hasta el último detalle -se hará en junio- pero, a grandes rasgos, significa que los clubes están obligados a equilibrar sus cuentas, a no gastar más de lo que generen, amén del control de sueldos y traspasos.

Limitar el acceso a Europa es una amenaza importante, no del todo nueva: el Portsmouth, finalista de la FA Cup, estaría clasificado para la Europa League si no estuviese bajo administración. El sistema es justo, ya que si han conformado una platilla pagando lo que no tenían, no deben obtener ventajas. Por cierto, en la competición doméstica fueron sancionados con 9 puntos y han perdido la categoría, y llegaron a esa situación tras múltiples retrasos en los pagos, tanto de nóminas como de traspasos.

Uno de los objetivos es evitar que los ricos mecenas desequilibren el juego: no podrán pagar los fichajes, aunque sí podrán adquirir acciones e invertir en instalaciones. Que no se nos venda que eso es espantar los capitales, en realidad es devolver la propiedad del fútbol a los que nunca debieron dejar de serlo, los aficionados.

A este respecto, han surgido iniciativas para retomar el control de los equipos, como FASFE, que colabora con Supporters Direct. Una de sus reivindicaciones es la eliminación de la obligatoriedad de los clubes a convertirse en Sociedades Anónimas Deportivas para acceder a las competiciones profesionales. ¿Todos? ¡No! Real Madrid, Barcelona, Athletic y Osasuna fueron eximidos de la obligación por no tener pérdidas (ejem) los cinco años anteriores.

Por lo demás, España tiene un panorama desolador y sólo puede mirarse con pesimismo al futuro. Mientras Madrid y Barça juegan su propia liga, esta normativa les va a cerrar la vía del gasto desmesurado, el fin de la Era Galáctica. El resto de equipos tiene una preocupación mucho mayor, su propia supervivencia: los 10 clubes más endeudados deben 3.289 millones de euros (547.244 millones de pesetas). El único lado positivo que puedo verle a la crisis que tenemos en España es que no habrá nadie que acuda al rescate, como ya lo hicieron con el Plan de Saneamiento, ya va siendo hora de que asuman responsabilidades. Caiga quien caiga.